Biografía maria-montessri“María Montessori Una Educadora Diferente”

En enero de 1907 la doctora Maria Montessori abrió su primera “Casa de Bambini” en Roma donde puso en practica su método de enseñanza que cambiara para siempre la educación en el mundo.

Maria Montessori fue una adelantada para la época en que vivió. Nació en Chiaravalle (Italia), en 31 de agosto de 1870, en el seno de una familia de clase media, tuvo la oportunidad de asistir a la Universidad y se convirtió en la Primera médica que tuvo Italia.

Realiza estudios de medicina en la Universidad de Roma convirtiéndose así en la primera mujer médico en Italia. Representa a Italia en dos conferencias distintas: una en Berlín (1896) y la otra en Londres (1900), ambas abordaban el tema de la mujer. Ejerciendo su profesión, conoce por primera vez las obras de Seguin, educador francés, sobre pedagogía. En su práctica médica, sus observaciones clínicas la condujeron a analizar cómo los niños aprenden, y ella concluye que lo construyen a partir de lo que existe en el ambiente. Como ayudante de la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Roma, se interesó por la educación de los niños que tenia algún tipo de deficiencia mental y aplicando métodos experimentales de estos profesores franceses que ella admiraba, logró que esos niños aprendieran a leer y escribir.

En 1902 empieza sus estudios de pedagogía, psicología experimental y antropología. Constante investigadora; dicta varias conferencias sobre los métodos educativos para niños afectados por deficiencias mentales.

Su primera “Casa de Bambini”, fue inaugurada en 1907, era la primera casa hogar en el barrio romano “San Lorenzo”. Dicha casa hogar se convierte en el origen del método educativo Montessori, el cual comienza a ser puesto en práctica en este mismo lugar.

En 1909 dicta el primer curso de formación profesional en la “Citta di Castella”. En 1911 deja la consulta médica y se dedica al trabajo pedagógico. En 1913 Alexander Graham Bell y su esposa Mabel inauguran la Asociación Educativa Montessori en su hogar de Washington, DC

En 1915, capta la atención del mundo con su trabajo “la casa de cristal” en el Panama-Pacific International Exhibition (San Francisco). En 1917 el gobierno español la invita a inaugurar un instituto de investigación. En 1919, comienza una serie de cursos de aprendizajes a los profesores en Londres. En 1922 fue nombrada inspectora de las escuelas en Italia. Durante el régimen de Benito Mussolini, Montessori, acusó públicamente la doctrina fascista de “formar a la juventud según sus moldes brutales”; por esta razón abandona su tierra en 1933, estableciéndose posteriormente en Barcelona (España). Su método empieza a conocerse.

Viaja a Barcelona y es rescatada por un crucero británico en 1936, durante la Guerra Civil Española. Montessori inaugura el “Training Centre en Laren” (Países Bajos, 1938).

En 1940, cuando la India se incorporó a la Segunda Guerra Mundial, Montessori y su hijo, Mario Montessori, se internaron como extranjeros enemigos, pero no se les permitía conducir cursos de aprendizajes. Posteriormente, fundó el “Centro Montessori” en Londres (1947). La nominan para el premio Nobel, en tres oportunidades distintas: 1949, 1950, y 1951.

En 1951 se retira de su vida como conferencista. Tras catorce años de exilio, regresó a Italia para reorganizar las escuelas e ingresar como docente a la Universidad de Roma. Montessori había comenzado su tarea en una de las comunidades más pobres de Roma; su propósito era mejorar la sociedad, partiendo del estrato más bajo del pueblo.

María Montessori falleció en 1952, en Noordwijk (Holanda) tras aportar al mundo de la pedagogía un nuevo método y el material didáctico que hoy es de gran ayuda en el período de formación preescolar.

¿Cómo lo había conseguido? ¿Qué tipo de técnicas utilizaba esta jovencita que se movía con tanta celeridad y seguridad al mismo tiempo? Lo que hacia era reforzar la autoestima de los chicos a través de juegos y del trabajo manual y una vez que ellos sentían que podían avanzar, Maria iba transmitiéndoles el conocimiento de las letras y de los números.

El principio básico que ella sostenía era que el niño necesitaba estímulos y libertad para aprender. El maestro tenía que dejar que el alumno expresara sus gustos, sus preferencias y algo más importante aún, había que dejar que se equivocara y volviera a intentar lo que había iniciado. Montessori insistía en que el rol del maestro dominante había que cambiarlo y dejar que el alumno tuviera un papel más activo y dinámico en el proceso de aprendizaje.

Gracias a ella se dejo de lado, además, la típica idea de las aulas de clase oscuras, sin ventanas, ambientadas únicamente con un pizarrón negro, donde los alumnos estaban como estatuas alineados en sus bancos y, en cambio, empezó a valorizarse la importancia que tenia los lugares agradables, amplios, donde los pequeños podían moverse sin problemas y contaban con elementos como cubos, cajas de colores, etc. Que contribuían a estimular el cerebro, el intelecto y la capacidad de comunicación infantil.

La primera “Casa para niños” donde ellos contaban con pequeños muebles sencillos y un magnífico material pedagógico (formas geométricas, aros, palos, lápices, pinceles y pinturas de varios colores) que iban haciendo que el aprendizaje fuera ameno, casi como un juego. La influencia que tuvo la doctora con su sistema fue mundial y gran parte de sus ideas hoy forman parte de nuestro conocimiento, lenguaje y manera de entender a los niños.