La Primaria Montessori de Santo Domingo ofrece una evaluación completa de 360° grados para cada uno de sus alumnos. En más de 25 años de experiencia acumulada, días tras día, hemos logrado perfeccionar un sistema de registros de informaciones: diagnóstico, apreciaciones, datos, mediciones, informes de profesionales de la conducta, informes y opiniones de los padres, que nos facilitan un dominio del historial completo de cada alumno.

Cada niño y niña es evaluado por todos los maestros de salón, por la psicóloga escolar, por los maestros de clases especiales, por la directora; cada evaluador o evaluadora ha realizado el trabajo de manera particular y por escrito, luego se conjugan todas las visiones, comentarios y enfoques, se analizan y se intercambian apreciaciones, se enriquecen y precisan las informaciones, y el resultado, da un perfil “Personalizado” (porque se hace a cada persona, donde cada uno cuenta con su espacio y su atención particular) y “Personalista” (porque va orientado hacia potenciar los atributos de cada alumno con que ha sido dotado por El Creador: voluntad, pensamiento, lenguaje y libertad).

La continuidad, la repetición, el orden y la terminación perfecta del trabajo, el seguimiento hasta el más mínimo detalle, el respeto reverencial hacia el niño, la conexión cercana con la realidad familiar y las atenciones a las consideraciones de los padres y las madres; nos permiten cada año escolar lograr estabilidad y normalización de las actitudes de los alumnos en proceso de aprendizaje.

Se elaboran después de un largo proceso de observación y estudio de las actitudes personales de su hijo, dentro de nuestro ambiente Montessori.

El salón de clases de la Primaria Montessori está científicamente diseñado para favorecer el desarrollo de la mente del niño y despertar en él las características normales de su niñez: amor al orden, amor al trabajo, espontánea y profunda concentración, apego a la realidad, amor al silencio, capacidad para trabajar solo, superación del instinto posesivo, obediencia gozosa, independencia, iniciativa, capacidad para cooperar y ayudarse mutuamente, autodisciplina y alegría.

El hecho de que se trabaje con una cantidad pequeña de niños y de que haya varios maestros por curso, permite una valiosa comunicación y manejo óptimo de las situaciones problemáticas que puedan presentarse en el desarrollo de su hijo.

Por nuestra experiencia hemos visto que el trabajo continuo dentro de un ambiente tan bien estructurado y dirigido, modifica en gran parte conductas inadecuadas del niño, contando, por supuesto, con la cooperación de los padres en el reajuste de las organización sistemática familiar.

El ambiente preparado de la Primaria Montessori constituye pues, un efectivo seguimiento terapéutico que lleva al niño a la normalización de sus conductas, permitiéndole desarrollar sus potenciales y su capacidad única de creatividad.

Exponemos esto para establecer que la Primaria Montessori de Santo Domingo no es una escuela que se dedica solamente a instruir, sino que está profundamente involucrada en la educación del niño, ayudándolo a construirse a sí mismo, como hombre maduro, libre y auténtico; siendo ésta nuestra mayor contribución a la sociedad.