La clase de psicomotricidad es un espacio donde el niño aprende jugando. Es un espacio que le permite al niño mostrar sus capacidades motoras, cognitivas, emocionales y sociales. Aquí el niño puede mostrarse como es o como se siente emocionalmente en ese momento, puede elegir jugar a ser un superhéroe o una princesa, jugar a que duerme o a que es el dueño de un castillo que él mismo construyo. Es un espacio de libertad y seguridad física y emocional para el niño, con unas pocas normas de convivencia, pero las necesarias para compartir el mismo espacio de juego en respeto hacía sí mismo, hacia el otro y hacía la producción (construcción) del otro. Por lo tanto, la clase de Psicomotricidad favorece en el niño lograr mayor dominio de su cuerpo y de sus emociones, así como desarrollar mayores estrategias de integración con sus iguales.